El ciclo del creador que nadie respeta

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Te voy a hacer una pregunta rápida antes de que empieces a leer el bloque de hoy.

¿Tienes muchos frentes abiertos en tu día a día?

Si la respuesta es que sí, este correo va a resonar en tu mente como las campanas de Hallowed Be Thy Name🎵.

La creación de contenidos supone introducir nuevas tareas en tu lista de actividades del día a día.

Quiere decir esto que, si quieres crear contenido, vas a tener que elegir una o varias de las cosas a las que estás destinando tiempo durante la semana y reducirlas.

No quiero ser dramático con esto, en la mayoría de las ocasiones todos podemos apretar un poco el cinturón de horas semanales y sacar 2-3 horas de tiempos tontos de TV, ordenador o similar.

Pero no mucho más.

Dos o tres horas no es suficiente en la mayoría de los casos para crear, publicar y promocionar contenido de forma consistente.

Deberemos hacer más sacrificios.

Y al principio no es tanto esfuerzo. Estás motivado.

Recortas un poco más de tiempo aquí y allá. Me quito el CrossFit de los martes y le digo a mi pareja que los jueves no podré ver el nuevo capítulo de nuestra serie, porque me quedo un rato más currando en contenidos.

Repito, no hay drama en esto, son decisiones totalmente aceptables y entendibles.

No he encontrado otro método para aumentar mis horas disponibles en proyectos de creación de contenido, seguramente habrá alguna alternativa que te venderán junto a un software de 7$/mes para poder conseguirlo, pero yo no lo he encontrado.

Con estos ajustes en nuestro calendario, puede que contemos con unas 6-8 horas semanales para crear, publicar y promocionar contenido.

Al final del correo te diré según mi experiencia la distribución del tiempo que hago a cada una de esas áreas.

De momento, vamos a dividir las tres tareas y revisamos esas aristas que hablamos donde se esconde el flipismo y el fracaso.

Crear

Se supone que eres una persona con experiencia o talento en un área y quieres generar contenido nuevo alrededor del mismo.

Con esta base, y siendo este el bloque de trabajo donde surge algo que no existía previamente, podemos pensar que es la parte más complicada y extensa.

Puede serlo, pero no debe.

Puede serlo durante un tiempo, sobre todo si no has creado contenido de forma habitual, no tienes mucha práctica, no tienes todavía todas las herramientas necesarias, los recursos… pude que inicialmente sea la parte más costosa.

Pero, si no consigues acelerar el proceso de creación del contenido y se convierte en un pozo de horas, te auguro el primer fracaso.

Tienes que recordar también algunas cosas importantes:

Crear es la parte que se supone más divertida de todo el proceso, protege esa diversión y no permitas que el tiempo convierta la creación en algo que te genere ansiedad o aburrimiento.

Crear sin estrategia suele ser un fallo que puede limitarte. Ten un poco de intención con tus contenidos y plantea un escenario en el que estás 6 meses publicando.

No todo es ponerse frente al micro, cámara, teclado y empezar.

Publicar

Hacer público tu trabajo también es un trabajo en sí mismo.

La mayoría de las ocasiones necesitas generar un titular, una optimización, unas miniaturas o creatividades, programar la fecha y hora en la que se publica…

Todo esto, parece cosa de “un ratito” donde “un ratito” puede ser 1 hora o toda la tarde.

Al igual que en el bloque de Crear, inicialmente puede ser que te extiendas más de lo habitual para estos trabajos, pero es sin duda donde más podemos llegar a optimizar.

Haz de este proceso lo más ligero y fácil posible con plantillas y recursos reutilizables.

Promocionar

Hay quien dice que la proporción de esfuerzo entre crear un contenido y promocionarlo debería ser un 20/80.

Yo no estoy en una posición tan extrema, pero sí que creo que es algo en lo que he pecado y seguramente una de las grietas más grandes en todos mis proyectos de contenido.

Siempre suelo achacarlo al hecho de no tener tiempo, estar ya saturado o cualquier otra excusa, pero he reflexionado bastante sobre esto y llego a conclusiones alternativas.

Síndrome del impostor, vergüenza y miedo.

Cuando publicas te expones. Cuando promocionas haces que de algún modo esa exposición se haga efectiva y fuerzas un feedback.

Es lo que quieres pero… ¿estás cómodo con ello?

Solemos poner en duda la calidad de nuestros contenidos, sobre todo si somos perfeccionistas.

Vencer este síndrome será una de las primeras barreras para muchos, incluido yo mismo, incluso publicando sobre temáticas en las que te consideras alguien con experiencia. Siempre hay posibilidad de una crítica negativa de alguien que sabe más.

Posibilidad que jamás me ha ocurrido, pero que me ha frenado la promoción de mis contenidos en más de una ocasión. Seguro.

Intenta encontrar tu modo de llevar el contenido a la máxima exposición posible y encuentra tu dinámica.

El primer punto que decae en un proyecto de contenido es la promoción de los mismos. Estate atento a este síntoma.


Crear, publicar y promocionar.

Mis porcentajes han ido evolucionando, pero ahora estoy bastante seguro que crear debe ocupar un 60%, publicar un 15% y promocionar un 35%.

Esto en un contenido de 10 horas supone, 6h para la creación, 1,5h para publicación y 3,5h para su promoción.

¿Cómo lo ves?

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Crear, fallar y volver a intentarlo.