0:00
/
Transcripción

Cosas que echo de menos

Y me harían crecer en Substack

Bienvenidos a FailAgain, una newsletter / podcast sobre crear contenido y estrategia.

Publicar en Substack es fácil. Gestionar bien una publicación que empieza a crecer ya es otra movida.

Te recomiendo que escuches la versión extendida en formato pódcast de este contenido.


Llevo unos días dándole vueltas a una idea:

Si tuviera que diseñar la herramienta ideal para trabajar en Substack, ¿cómo sería?

Y no me refiero a una herramienta para escribir mejores titulares, generar ideas con IA o sacar cuatro métricas bonitas en una gráfica.

Me refiero a una herramienta para tomarte Substack en serio.

Para entender qué está pasando con tu publicación, hacer crecer la audiencia, cuidar mejor la relación con la gente que ya está dentro…

Porque publicar en Substack es relativamente fácil. Escribes, envías, compartes algo en Notes y ya está.

Lo difícil empieza cuando quieres construir algo alrededor.

Cuando ya no quieres simplemente mandar una newsletter de vez en cuando, sino crear una publicación con dirección, y comunidad.
Ahí es donde Substack por defecto se queda corto.

No porque esté mal hecho. De hecho, creo que parte de su gracia es precisamente que no intenta ser un monstruo lleno de paneles y opciones complicadas de entender.

Pero hay una diferencia bien grande entre publicar en Substack y gestionar bien una publicación en Substack. Y cuanto más creces, más evidente se vuelve esa diferencia.

Empiezan a aparecer preguntas que no siempre son fáciles de responder desde la propia plataforma:

  • ¿Qué contenidos están trayendo gente nueva?

  • ¿Qué temas generan más respuesta?

  • ¿Qué posts construyen comunidad y cuáles solo ruido?

  • ¿Qué calidad tienen estos nuevos suscriptores?

  • ¿Dónde puede haber oportunidades de colaboración?

Y si no tienes una forma clara de ver todo eso, acabas gestionando tu publicación como buenamente puedes: memoria, intuición, y esa sensación de estar haciendo cosas pero no saber si van a alguna parte.

Dejando volar la imaginación

Si yo tuviera que diseñar una herramienta ideal para gestionar mi proyecto en Substack, lo primero que pediría sería una vista general de salud.

No una pantalla con cien métricas para fingir que soy el ingeniero jefe de la NASA.

Algo más simple me vale.

Una pantalla que me diga rápido si el proyecto va bien, si hay algo que se ha roto, si un contenido ha funcionado mejor de lo normal o si por el contrario, llevo semanas perdiendo suscriptores.

Muchas veces el problema no es no tener datos. Es que los datos están dispersos, mal presentados o no te ayudan a decidir nada.

Y una herramienta útil no debería hacerte sentir más listo por mirar gráficos o datos brillantes. Debería ayudarte a tomar mejores decisiones.

Información de para tomar acción

La segunda parte serían estadísticas de verdad. No estadísticas decorativas, no ese tipo de panel que queda muy bien en una captura pero no cambia nada de lo que haces.

Lo que me interesaría es poder entender cosas como qué temas están funcionando, qué formatos tienen más recorrido, qué publicaciones traen nuevos suscriptores, cuáles generan conversación y cuáles se leen pero no mueven nada más.

Porque esta es una trampa bastante habitual: confundir crecimiento con ruido.

Puedes tener más visitas, más likes o más movimiento y, aun así, no estar construyendo una comunidad.

A mí me interesa mucho más saber si lo que publico está creando relación y vínculo.

Si la gente vuelve.

Si responde.

Si comparte.

Si reconoce una línea editorial.

Eso es mucho más importante que mirar una métrica suelta y fliparse o deprimirse durante diez minutos.

Cuidar la relación directa con la gente

Otra parte bastante infravalorada en Substack es la relación directa con la gente.

Mensajes, respuestas, nuevas suscripciones, comentarios, conversaciones que empiezan en una Note, lectores que aparecen varias veces, gente que te escribe con una idea o una duda.

Ahí hay muchísimo valor. Y muchas veces lo tratamos como una parte secundaria, casi administrativa. Pero en una publicación pequeña o mediana, la relación directa no es un detalle. Es parte del producto.

A veces crecer no va de publicar más. Va de responder mejor. De detectar quién está participando. De no dejar enfriar una conversación interesante. De dar bienvenida a alguien que acaba de suscribirse.

Por eso, mi herramienta ideal tendría una capa clara para gestionar todo esto: mensajes pendientes, nuevas suscripciones, conversaciones relevantes, respuestas que conviene revisar y automatizaciones sencillas para no dejar morir contactos importantes.

No sería convertir una comunidad en un CRM frío y administrativo. Justo lo contrario: para darle prioridad a lo que en realidad puede ser lo más valioso de todo.

Notes como superficie de crecimiento, no como urgencia

Luego estaría Notes, que tiene bastante más potencial del que parece. No solo como sitio donde dejar pensamientos sueltos, sino como superficie de descubrimiento dentro del ecosistema de Substack.

El problema es que, si lo usas solo cuando te acuerdas, es muy difícil que tenga continuidad (esto es un autorecordatorio). Publicas una nota un día, desapareces cuatro, vuelves con otra idea, respondes algo por ahí, te olvidas.

Y además está la parte que también me interesa: detectar cuentas afines, conversaciones con potencial, perfiles con los que tiene sentido interactuar, publicaciones alineadas con lo que tú haces.

Substack no es solo una herramienta de publicación, cada vez es más una red de autores y lectores que se mezclan.

A mí me gustaría tener una forma ordenada de trabajar todo esto.

Preparar ideas cortas, programar publicaciones, revisar qué Notes funcionan, detectar conversaciones interesantes y no depender solo de la inspiración del momento. Porque la constancia en este tipo de canales no sale de tener ganas. Sale de tener un sistema que te lo ponga fácil cuando no tienes ganas. Que, por cierto, suele ser casi siempre.

La idea de fondo

Todo esto se resume en tres cosas. La herramienta ideal para Substack debería ayudarte a entender qué está pasando, cuidar mejor la relación con tu comunidad y trabajar con más consistencia.

Se trata de tener una capa de trabajo encima de Substack. Una especie de sistema operativo para creadores que no quieren limitarse a publicar y cruzar los dedos.

Porque esa es la sensación que tengo muchas veces con las herramientas de contenido: te ayudan a publicar, pero no a pensar, gestionar y crecer mejor. Y si Substack quiere ser algo más que un sitio donde mandar newsletters, los creadores vamos a necesitar mejores herramientas.

Sujétame el cubata

Y claro, después de darle vueltas a todo esto, hice lo que suelo hacer cuando una idea empieza a obsesionarme un poco: me puse a construirla.

La he llamado SubMate.

De momento no es una gran plataforma ni un producto cerrado. Es una herramienta en construcción para gestionar mejor una publicación en Substack, con la idea de tener en un solo sitio lo que de verdad importa cuando quieres hacer crecer una comunidad sin ir a ciegas.

Ahora mismo ya tiene varias piezas funcionando: una vista general de la publicación, una parte de analytics, una sección para mensajes, una capa para trabajar Notes y la configuración para conectarlo todo.

Y hay varias cosas en las que quiero seguir trabajando pero me lo guardo para más adelante.

No quiero una herramienta que convierta Substack en una fábrica de contenido.

Quiero justo lo contrario: una herramienta que te ayude a cuidar mejor lo que estás construyendo, con más cabeza, más contexto y menos sensación de dar pequeños bandazos.

Si quieres ver cómo es por dentro

Voy a ir compartiendo todo el proceso de SubMate dentro de Factoría Creativa, porque creo que esta es justo la clase de herramienta que tiene sentido construir cerca de otros creadores.

Gente que publica.

Gente que intenta crecer.

Gente que se pelea con las mismas limitaciones.

Gente que puede decir “esto me serviría”, “esto no lo usaría nunca”, “esto parece útil pero falta esta parte” o “esto es una frikada tuya, Guillermo, vete a dar un paseo”. Que también puede pasar.

Es una comunidad de pago único, no suscripción.

Siguen quedando plazas al precio más bajo como miembro fundador, pero ya van cayendo.

Si te encajan tanto lo que estoy construyendo con SubMate como el resto de lo que hay dentro, aquí tienes la puerta.

Todavía no sé hasta dónde voy a llevar SubMate. Pero sí tengo bastante claro que el problema existe, y que cuanto más creces en Substack, más sentido tiene tener herramientas propias para no depender solo de lo que la plataforma te da de serie.

Si publicas en Substack o te gustaría tener una herramienta así detrás de tu newsletter, respóndeme a este email. Me interesa saber si estoy resolviendo un problema real o uno que solo está en mi cabeza.

Un abrazote

Guillermo

P.D. Si hay algo concreto que te cabrea de Substack y no he mencionado, cuéntamelo. Puede ser lo siguiente que meta en SubMate.

PD2. Los miembros de Factoría Creativa tienen un vídeo de SubMate justo aquí:

Discusión sobre este video

Avatar de User

Por supuesto, sigue adelante.